En la época en que estuve vinculado laboralmente a Diario de
Ávila hice mis ‘primeros pinitos’ contando cosas. Aunque mi trabajo no estaba
en la redacción, tuve desde el principio la oportunidad de publicar artículos y
reportajes tanto en el propio periódico como en algunos suplementos del mismo, experimentando
así ese cosquilleo de saber que eso que escribes será leído por alguien.
Lo que nunca me había planteado era ‘ser bloguero’, tener mi
propio blog. Siempre me ha parecido que las nuevas tecnologías iban más deprisa
de lo que yo podía ser capaz de comprender. A pesar de ello, me veo ahora
abriendo este blog como una de las actividades que debo realizar para el curso
que estoy haciendo. Así que… adelante.
Lo primero ha sido buscar el nombre. Si va a ser un blog
personal donde contar mis cosas, mis inquietudes, debía buscar alguno que me
identificara; un nombre con el que me sintiera a gusto. Me he propuesto varios,
y al final he encontrado uno que me gusta: Cosas del Secre. Y por qué este
nombre?.
En agosto
1987, hace veinticinco años, cuatro amigos que entonces teníamos entre 16 y 18
años, decidimos vivir nuestra propia aventura y nos planteamos recorrer, a pie
y con la mochila a la espalda, el río Alberche desde su nacimiento hasta la
localidad de El Tiemblo. Fueron diez días de convivencia, de amistad, de
alegría, de buenos momentos, de encuentro con la naturaleza, contacto con los
pueblos de Ávila y sus gentes. Fue la aventura de cuatro jóvenes que en aquel
momento querían cambiar la sociedad… se querían comer el mundo. Fue una
experiencia que nos marcó y recordaremos siempre con cariño. Teníamos,
además, nuestro pequeño ‘blog’, nuestro cuaderno de bitácora donde a bolígrafo íbamos
anotando día a día nuestras reflexiones, nuestras anécdotas y nuestras
vivencias.
No sé por qué
ni como, durante esos días comenzamos a llamarnos por apodos: “Secretario,
alcánzame eso”, “Maestro, enciende el fuego”, “Niño, lleva esto otro”, “Joven,
prepara la comida”… A mí ‘me tocó’ el de Secretario. Tras nuestros diez días de
aventura, entre el grupo de amigos –esos cuatro y más- continué siendo el
Secretario, o el Secre más cariñosamente; y a pesar del tiempo transcurridos,
para muchos de ellos aún sigo siendo el Secre.
Años después,
tanto en una asociación como en mi vida laboral anterior a la docencia, me tocó
ejercer funciones de secretario. Son esas casualidades de la vida…
En fin, que
me quedé con El Secre y nunca he renegado de ese apodo. Creo que en el fondo me
gusta. Y qué mejor que ponerle este nombre a este cuaderno de
bitácora que va a ser el blog de mis cosas; el blog de las cosas del Secre, en
el que, a partir de hoy, iré incluyendo vivencias, reflexiones, comentarios y,
por qué no, algún que otro chascarrillo para compartir en la red.
Sirva esto
como presentación y declaración de intenciones de este que pretende ser mi blog.
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