viernes, 21 de diciembre de 2012

Y se armó el belén

Me gustan los belenes, lo reconozco. Me parece todo un arte montar el belén: Crear distintos espacios, recrear pequeños pueblos, escenas...
En casa somos de belenes. A mí me gusta, a Emi la gusta y a Antonio le hemos inculcado la afición. Nos encanta ir 'de belenes'. Visitar los nacimientos que montan en instituciones, residencias, parroquias, asociaciones... Disfrutamos viéndolos y cogiendo ideas para nuestro belén del próximo año. Ideas que muchas veces se olvidan o son irrealizables para nosotros, pero al menos lo intentamos.

A mí la afición me llegó de la mano de nuestro querido amigo Emilio, un franciscano que estuvo en mis años de juventud en el convento de San Antonio. Hace ya más de un cuarto de siglo que era el encargado de montar el belén parroquial, entonces en la capilla de la Virgen de la Portería. No sé por qué ese año me "enganchó" para que le ayudara. Los dos, mano a mano (bueno, el más que yo), estuvimos montando el belén. No debió de quedar mal porque ganamos el segundo premio del concurso que organizaba el Ayuntamiento de Ávila.
Al año siguiente fuimos un grupo de jóvenes de la parroquia los que nos encargamos de montarlo durante un buen número de años, con un montón de anécdotas, incluida la accidental caída de una araña de cristal de gran tamaño que colgaba de la capilla de la Portería cuando estábamos en pleno montaje del belén.

Esta afición la hemos trasladado a casa. Ahora somos Emi, Antonio y yo los que competimos por poner el belén con nuestras aportaciones, pues a veces tenemos visiones distintas sobre su montaje, pero siempre llegamos a buenos acuerdos que nos permiten tener un digno belén. Eso sí, cada vez más grande y quitándonos más espacio del salón y siempre deseando tener más espacio para ponerlo. Cualquier año vamos a pedir a nuestra vecina que nos deje tirar la pared para ampliarle...
Ayer terminamos de montar nuestro belén que nos acompañará durante todas las fiestas. Un belén en el que, como no podía ser de otra forma, no le falta ni el buey ni la mula.


A un mes de la cita





Falta ya menos de un mes para la celebración del V Cross Ciudad de Ávila “Cajade Ávila” – Memorial José Soriano. Un gran evento deportivo que organiza el Club de Atletismo Ecosport.

Desde hace algo más de cuatro años tengo una vinculación con este club abulense. Lo que comenzó siendo una relación “de servicios” ahora es más una vinculación afectiva.
Un amigo común me presentó a Longi,  que entonces era vocal de la junta directiva del club –hoy es su presidenta-, y me propuso que les asesorara en lo referente a la comunicación y organización de protocolo de cara a los eventos que organizaba el club.
En ese momento pensé: “Dios mío, atletismo…si yo no tengo ni idea de eso”. Pero tengo un defecto (o una virtud, quien sabe) y es que no sé decir ‘no’. Así pues, sin saber cómo, me comprometí con el club.
Desde ese momento he estado junto a ello asesorándoles en temas organizativos y montando un ‘gabinete de comunicación’ del club.

Desde el primer momento me di cuenta de una cosa: el compromiso de sus socios para con el club. Todos los miembros, y no sólo su junta directiva, se vuelca en la organización de sus pruebas: entonces el circuito de carreras populares, ahora el Cross Ciudad de Ávila y la carrera popular 10mil de Ávila, por citar algunos.

Longi se ríe cuando digo que antes de cada prueba se activa un ejercito de chalecos amarillos. Y es cierto. Desde horas antes del inicio de la prueba, son un buen número de voluntarios del club los que, enfundados en chalecos amarillos y naranjas, trabajan afanosamente para que todo esté apunto: colocan vallas, preparan la zona de salida y llegada, señalan el recorrido, incluso regulan el tráfico. Y luego, tras la prueba, recogen todo. Una labor digna de elogio.

Otra cosa que me sorprendió del club es la esmerada atención que ofrecen a los participantes en la prueba, ofreciendo a todos los corredores participantes unas exquisitas atenciones que hacen que se sientan como deportistas de élite.
Así, con estos requisitos, consiguen que pequeñas pruebas que se celebran en Ávila se conviertan en grandes acontecimientos deportivos.
Con ellos, como digo, todo son atenciones; no es de extrañar, por ello, que me sienta tan a gusto colaborando con el club.

Su próximo evento, el 20 de enero, en el Parque Natural de El Soto, en la capital abulense. Se trata del V Cross Ciudad de Ávila “Caja de Ávila· - Memorial José Soriano. Una prueba en la que, hasta el momento, cuando queda aún menos de un mes para que termine el plazo, ya se han inscrito más de 300 corredores.
Las inscripciones, para quien esté interesado pueden realizarse, hasta el próximo 16 de enero de 2013, a través de la web del club o en los establecimientos de la capital abulense, Deportes Alfonso (Félix Hernández, 1) y Deportes Moreno Sport (Pº Nuestra Señora de Sonsoles, 1), así como en la Madrid capital, en el establecimiento Ranning (Pº de Extremadura, 157) .
El precio de inscripción para participar en este cross sigue siendo, hasta el 31 de diciembre, de 10 €, pasando a 15 € para todas aquellas inscripciones que se formalicen entre el 1 y el 16 de enero de 2013.
 Este cross se disputa sobre un recorrido de 8.500 metros, consistente en un circuito de 4.250 metros de tierra al que los participantes tendrán que dar dos vueltas. Se han establecido  4 categorías (Senior para atletas nacidos en 1978 y años posteriores; Veteranos A para atletas nacidos entre los años 1968 y 1977; Veteranos B para atletas cuyo año de nacimiento esté comprendido entre 1958 y 1967; y Veteranos C para atletas nacidos en 1957 y años anteriores), tanto en el apartado masculino como en el femenino.
Los detalles del reglamento de esta prueba se puede consultar en la web del club organizador, http://www.atletismoecosport.com/web/.

jueves, 20 de diciembre de 2012

El último viaje de Kuicly



Han sido 20 años los que hemos pasado juntos. 20 años, 5 meses y 17 días exactamente. 
Kuicly es mi coche. Bueno, era. Sí, ya sé que Kuicly es un nombre raro incluso para un coche. Es una deformación de un viejo apodo de mis tiempos de 'mili' en Melilla.
Han sido dos décadas con miles de kilómetros (286.673 para ser concretos), innumerables viajes e infinitas anécdotas y recuerdos.

Por mi trabajo, el que comencé allá por 1992, necesitaba un coche pues semanalmente tenía que viajar por la provincia. No tenía claro qué quería y visité varios concesionarios. Nunca pensé que acabaría con un Renault 19. Recuerdo que cuando apareció la primera versión, a finales de los 80, era un coche que no me gustaba. Viendo su anuncio en televisión, en que le comparaban con un tiburón, más de una vez pensé que ese no sería mi coche. Sin embargo, acababa de salir una nueva versión, con nuevas líneas, que no sé por qué, me fascinó. Fue como un amor a primera vista… Y así fue como el 2 de julio de ese año estrenaba coche.

Desde esa fecha he recorrido con Kuicly todas las comunidades peninsulares de nuestro país y he circulado por carreteras de Francia, Andorra y Portugal, Muchos kilómetros que dan para mucho. Y anécdotas, por cientos. 
Recuerdo que hace un par de años, viniendo de Alicante de vacaciones, nos tocó atravesar toda La Mancha en pleno mes de agosto, sin más aire acondicionado que un abanico y muchas risas. ¡Ozú, qué 'caló' pasamos!. Paramos en una gasolinera y nos miraban como si realmente hubiéramos salido de un episodio de Cuéntame.
Y eso era lo que parecía… El curso pasado, cuando trabajé en Las Navas del Marqués, compartía coche con unas compañeras. Ellas con sus coches nuevos de no más de tres años, su equipamiento, su climatización…Yo, con mi Kuicly. Ya las dije cuando me tocó llevar el coche por primera vez: “Vais a vivir una experiencia Cuéntame…”
Han sido muchos años y muchos kilómetros y ya tenía sus achaques… El último, un problema con el tubo de escape, por lo que decidimos que había llegado el momento de cambiar de coche. Nos ha costado hacerlo, lo reconozco.

Ayer realizó su último viaje. Un viaje corto desde el garaje de casa al concesionario Renault. Allí se quedó mientras salíamos con Copito…

lunes, 17 de diciembre de 2012

Ejemplo de deportividad



Ayer domingo, de nuevo, cogimos el autobús fletado por el Club Vettonia Hockey y recorrimos media comunidad para participar en una nueva jornada de la liga de hockey patines de Castilla y León. En esta ocasión nuestro destino fue Burgos.

Dice mi amigo José Antonio –por cierto, la foto es suya- que hay una gran rivalidad entre Burgos y Ávila. Y es cierto, hay una rivalidad entre los equipos de patinadores abulenses y burgaleses. Pero una rivalidad muy sana.
Ayer creo que todos disfrutamos de la media decena de partidos que disputaron las distintas categorías de ambos clubes.

Finalmente, las victorias se decantaron dos para Ávila y tres para Burgos. Dos abultadas victorias las abulenses, con marcadores de 2-12 para los infantiles y 0-10 para los prebenjamines; y tres victorias muy reñidas para el Club Patín Burgos con pocas diferencias de goles en los marcadores de los alevines, juveniles y benjamines.
Cinco partidos donde se vio un juego de gran calidad, con estilo y entusiasmo por parte de los patinadores, luchando por la bola a golpe de stick, pases y jugadas coordinadas, disparos impensables y goles inimaginables. Todo ello fruto de esa rivalidad.

Pero a pesar de ella, lo que realmente brilló ayer en la pista a orillas del Arlanzón fue la deportividad. Deportividad por parte de los jugadores, de los entrenadores y de los familiares de los jugadores que, como en nuestras canchas de este deporte, forman el animoso público que presencia los partidos.



Valga como muestra la imagen de los jugadores de ambos equipos, de la categoría Prebenjamín, en la que juega mi hijo, que tras la contundente victoria de los vettones, quisieron fotografiarse todos juntos sin que entre ambos equipos muestren diferencia alguna.
Un noble ejemplo de deportividad.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Inmaculada antoniana



Ayer se celebraba la fiesta de la Inmaculada.
En Ávila no existía una especial tradición sobre esta fiesta. Y digo bien existía, porque desde hace muy pocos años la Juventud Antoniana de la parroquia de San Antonio está haciendo de esta festividad una cita importante en su calendario particular.
Cada año, y llevan ya cuatro si no me equivoco, el 8 de diciembre celebran la festividad de la Inmaculada Concepción con una singular procesión portando la imagen de Nuestra Señora de los Infantes, una pequeña talla mariana perteneciente al convento franciscano de San Antonio a cuya advocación está encomendada, junto a San Antonio, esta ya centenaria institución.

Empezaron tímidamente, con una corta procesión el primer año desde la cercana iglesia de la Sagrada Familia hasta su sede del Convento de San Antonio; pero al año siguiente –y así en los últimos tres años- quisieron que su procesión partiera desde el convento de hermanas franciscanas de La Magdalena, en pleno centro de la ciudad, en el Mercado Grande, para terminar, como no podía ser de otra forma, en la iglesia de San Antonio.

Se trata ésta de una peculiar procesión donde todo es pequeño. Bueno, no. No todo es pequeño, pues la ilusión que ponen los jóvenes antonianos es enorme.
Mejor decir que es una procesión donde todo es acorde con sus protagonistas: niños y jóvenes de corta edad. Es una corta procesión con una pequeña talla adecuada para ser llevada por jóvenes anderos, donde los protagonistas son de corta edad: los monaguillos, los jóvenes antonianos, los anderos… hasta la banda de cornetas y tambores es la sección infantil de la banda abulense de El Amarrado.
Este año ha sido especial, pues se cerraba con esta procesión los actos del centenario de la fundación de las Juventudes Antonianas, y lo han querido celebrar, además, compartiendo protagonismo con otro centenario que se celebra en Ávila como es el 450 aniversario de la fundación del convento de San José por Santa Teresa.
Por este motivo, los jóvenes antonianos variaron el itinerario tradicional de su procesión para recabar en dicho convento y hacer estación en la iglesia del mismo.
Tiene esta procesión antoniana otra singularidad. Cuenta con una “procesión” paralela que acompaña a la procesión de jóvenes. Es la marcha de padres, madres y familiares de los jóvenes antonianos y de los miembros de la banda de música que caminan por las aceras, a ambos lados de la procesión, siguiendo el devenir de la misma. Ayer nos tocó ser uno más de esta procesión de padres y madres.
No. Mi hijo no es un joven antoniano. Al menos de la asociación. Pero sí es un joven monaguillo de San Antonio y ayer, una vez más –y este año ya van unas cuantas- le tocó procesionar por las calles de Ávila.
Y después de la procesión, eucaristía. Y después de la misa una exquisita chocolatada con tostas preparadas por los padres franciscanos y las juventudes antonianas que vino estupendamente para templar el cuerpo.



Procesión Inmaculada Ávila 2012 - Jóvenes Antonianos

lunes, 3 de diciembre de 2012

Una de comunicación


Desde hace unos de quince años tengo una afición: La comunicación.
Creo que empecé con ello gracias a Santa Teresa.  No. No fue gracias a su intervención divina…
En 1995 el Centro Internacional de Estudios Místicos del Ayuntamiento de Ávila organizó una gran exposición en la catedral de Ávila bajo el título de ‘Castillo Interior: Teresa de Jesús y el Siglo XVI’ que atrajo a miles de visitantes. Meses antes de su inauguración se creó un gabinete de prensa de esta muestra dirigido por un periodista avezado en la materia. Un gabinete al que me incorporé yo como parte de la colaboración de la empresa en la que trabajaba entonces con la exposición. Trabajamos mano a mano para organizar la campaña de comunicación previa, distribuyéndonos trabajos y creando expectativa de cara a la inauguración de la mayor exposición sobre la santa abulense organizada hasta entonces.
No sé por qué unos días después de la inauguración de la exposición esta persona dejó el gabinete y allí me quedé solo, al frente de la prensa de la exposición, y con medio año de muestra por delante.
Ese tiempo pasado antes de la inauguración, en compañía de un profesional de los medios, me sirvió de mucho y creó una base, pero realmente donde aprendí de verdad fue en el día a día, enviando informaciones a los medios, contactando con ellos, convocándoles y facilitando su trabajo cuando necesitaban tal o cual cosa o querían entrevistar a alguien.
Me movía a golpe de fax. Redactaba una nota de prensa y la enviaba a través de fax a un medio, a otro, a otro… Entonces Internet estaba en ciernes y lo de utilizar el correo electrónico era para mí una entelequia.
Fue ésta mi primera experiencia y la misma me propició muchas y grandes satisfacciones. Me gustó y me fue entrando el gusanillo de ser el “portavoz ante los medios” de diferentes eventos.
A partir de ese primer momento he formado parte del gabinete de comunicación, junto a periodistas y profesionales de los medios, de otros eventos, como las 'Noches Musicales Murallas de Ávila', organizadas por Diario de Ávila, o el congreso y la exposición 'Celtas y Vettones', de la Diputación Provincial de Ávila.

Pero sin duda, lo que más satisfacción me produce es colaborar desinteresadamente con asociaciones o entidades, de forma altruista, para dar a conocer sus eventos.
A lo largo de todos estos años han sido varias con las que he colaborado creándoles  un gabinete de prensa propio: la Asociación de Sumilleres Abulense, la Asociación de Profesionales de la Educación Física SUMA, Pronisa para su popular Marcha anual, las bodegas Garnacha Alto Alberche, Cáritas Diocesana de Ávila para algunos programas, por citar algunas.

Han sido años en los que he enviado cientos de notas de prensa y he convocado decenas de ruedas de prensa. Pero también un tiempo de evolución tecnológica.
Recuerdo como anécdota, hace ya más de una docena de años, cubriendo la Marcha de Pronisa, mi obsesión por que los medios tuvieran información puntual sobre su desarrollo. Fue una verdadera carrera contrarreloj. Salida de la marcha: corriendo a la oficina a redactar una nota rápida de prensa y a dejarla enviándose por fax, y corriendo al recorrido, vuelta a la oficina para hacer una nueva nota y enviarla. Llegada de los primeros andarines: coche, oficina, nota de prensa, fax, regreso de nuevo a la marcha. Así hasta que terminó. Creo recordar que esa mañana envié siete notas de prensa. Fue agotador.

Eran otros tiempos y los medios han evolucionado. Hoy, el móvil e Internet me permite informar a los medios al momento de producirse y sin tener que moverme del lugar donde se produce.
Pero una cosa sigue siendo igual. Cuando veo publicada en los periódicos o difundida a través de la radio o la televisión una información facilitada por mí, me sigue dando la misma alegría y emoción que la primera vez.

Ayer volví a enviar una nueva nota de prensa. En esta ocasión del Club de Atletismo Ecosport, pero este será otro tema…